Natalia Pilo-Pais: “La importancia del arte visual para resignificar, reactualizar y rememorar lo venerable de nuestra historia“

En la meseta árida de las montañas de los Andes, en San Pedro de Atacama, estimulada por el acceso a múltiples investigaciones científicas y por la omnipresencia de la tradición indígena, la artista peruana Natalia Pilo-Pais experimentó su residencia Arte + arqueología en el pueblo situado a trescientos kilómetros de Antofagasta, Chile. Lugar en el que investigó sobre la relación entre diversas áreas de conocimiento, con colaboración de los científicos del Museo Arqueológico R. P. Gustavo Le Paige.

Este viaje supuso un claro retorno a la ancestralidad y es que en su residencia Natalia ha explorado las costumbres atacameñas creando una “brújula conceptual” para culminar su proceso con una exposición enmarcada en la octava versión del Festival de Arte Contemporáneo SACO8 y que tendrá lugar en la sala de exposiciones de Fundación Minera Escondida, ubicada en la localidad altiplánica.

Natalia es bachiller en artes, recientemente culminó sus estudios de maestría en filosofía con mención en antropología filosófica. Su trabajo se caracteriza por la investigación histórica, social y geográfica. Ha participado en numerosas muestras colectivas, individuales, ferias de arte y residencias, principalmente dentro del circuito artístico latinoamericano, marcando presencia en espacios como Art Lima Gallery Weekend, Casa Tres Patios – Medellín, ART CHICÓ, International Contemporary Art Fair en Miami, entre otros.

 

La historia certifica un constante diálogo entre la ciencia y el arte ¿Qué nos podrías decir del que tú misma has experimentado en tu residencia de arte con la arqueología y antropología, tomando en cuenta la huella ancestral en San Pedro de Atacama ?

Lo experimentado en la residencia en San Pedro se podría definir como un trabajo interdisciplinario, puesto que a la relación entre arte y arqueología que experimenta este proceso de investigación se incluyeron la filosofía, la antropología, e incluso la geología. Esta última ciencia se incluye en su trabajo sobre territorio, que fue más allá de lo conceptual y dio como resultado piezas escultóricas de un estudio de suelo.

El apoyo en estas disciplinas aportó al desarrollo y a la comprensión de los resultados visuales, que reflejan un diálogo entre la ciencia y el arte en las culturas pasadas y presentes, que en este caso son representadas por el artista contemporáneo.

En este territorio indiscutiblemente encuentras una conexión del arte con lo espiritual, que recuerdan a Hegel con su concepto de espíritu absoluto que abarca la religión, la filosofía y el arte, y el resultado de todo este proceso deriva en una muestra que mezcla el lenguaje ritual de la cultura atacameña y lo artístico. En el caso de lo científico, la investigación se apoya en la construcción de elementos de connotación ritual.

 

Basándome en unas de las preguntas que te planteaste en tu pre-proyecto de residencia para SACO8 Destino ¿Cuando llegaste, sentiste que estabas en el momento, lugar y tiempo, que planeaste cuando emprendiste este viaje? ¿Cómo se refleja esto en la materialización de tu obra para este Festival?

Tuve una experiencia previa sobre territorio altiplánico en Ollagüe, en la residencia

Desiertos Intervenidos II de SACO7 en el año 2018, siendo el concepto origen y mito

el punto de partida para la realización de una obra efímera. Es sobre la inmensidad del desierto ante el volcán Ollagüe, que al levantar una instalación escultórica, comprendí que si bien había llegado a un destino, ese no era más que el origen de otro viaje, y creo que este viaje aún no termina.

Ahora el punto de partida es el destino y este es un concepto que me obliga a encontrar ritos propios, a cuestionarme sobre el presente que se convierte en pasado. Al investigar sobre la cultura atacameña y observar que el pasado puede quedar periféricamente en un estado vulnerable por la memoria actual, comencé a pensar en el futuro y apoyarme en el pasado. Los mitos escuchados contribuyeron al proceso creativo, así fui encontrando, clasificando y construyendo elementos que sintetizan el pensamiento religioso-andino y se convierten en objetos representativos desde una perspectiva individual e íntima, generando composiciones espaciales para poder encontrar un destino propio.

Entonces construí, en base a líneas conceptuales visibles, la síntesis de una brújula; la cual gira apuntando a tres elementos divinos de la cultura atacameña como el volcán Licankabur, el cielo y el río San Pedro. Así también, se afirma la importancia del arte visual para re-significar, reactualizar y rememorar lo venerable en nuestra historia, porque los pueblos del Altiplano contienen una comunión con la naturaleza, que aún permanece en la gran mayoría de Latinoamérica. Es por ello que dentro de este proyecto llamado Diario de una búsqueda hacia lo suprasensible el territorio posee una intención de pensar en un presente irrepetible, de cerrar y abrir parte del origen, para poder encontrar un destino espiritual.

 

Ya que mencionas tu trabajo con el volcán Ollagüe y que pude ver tu tributo al volcán Licancabur en el marco de tu residencia en San Pedro ¿es posible que la presencia del Apu trascienda desde tu anterior site specific, para estar presente en tu exposición para SACO8?

Estará presente conceptualmente. El día de la instalación el volcán Licancabur era invisible,

a raíz de un pronóstico de vientos con arena de 50 kilómetros, pero su presencia era igual de imponente y hasta diría que perturbadora. No ayudaba mucho. Sin embargo, en vez de ver en ese momento con una mirada pesimista con un cambio de locación, esta fuerza natural reivindicó lo místico del lugar, cosa que obligó a resolver un problema rápidamente. Es entonces que mi búsqueda ha quedado en un inicio y quién sabe si mi destino ahora es regresar. La brújula deberá ser restaurada luego de su odisea con el viento.

 

¿Nos podrías dar un adelanto de los formatos que veremos para el 11 julio en la apertura de tu exhibición?

La muestra estará compuesta por fotografía análoga, el proceso creativo instalado en la sala con una mirada arqueológica, síntesis escultóricas de los tres elementos sagrados de la zona y la brújula, que en ese momento espero haber restaurado.