ANA MOSQUERA: LA CARTOGRAFÍA VIRTUAL DEL MUNDO GAY

Luego de su participación en la inauguración de la sexta Semana del Arte Contemporáneo la artista venezolana de 34 años compartió un momento de análisis de su obra Paisajes Invisibles que se encuentra bajo la temática de AMOR: Decadencia y Resistencia en el Muelle Histórico Melbourne & Clark de Antofagasta. La muestra continúa abierta hasta el 15 de septiembre y está siendo mediada por un grupo de guías preparados para asistir a todo tipo de público.

 

¿Es posible pensar un lugar a partir de la sexualidad? ¿Es viable construir historiografías desde el análisis demográfico? El propósito de su proyecto fue estudiar la posibilidad de usar nuevas tecnologías para mapear zonas de actividad sexual gay de la ciudad, utilizando Grindr, para reconocer espacios invisibles –pero si, existentes- dentro de un contexto urbano.

La pieza consta de 6 lonas, las cuales reposan sobre la estructura cubierta del muelle. Allí se dibujó la misma cantidad de diagramas radiales. Los gráficos están vinculados a internet por medio de una aplicación gratuita de realidad aumentada, que permite visualizar usuarios activos en este momento de Grindr (en este proceso se propuso proteger la identidad de las personas, evitando nombres y apellidos reales).

Tras la inauguración de SACO6 y la conferencia que dictó en el Liceo Técnico A-14 “La ciudad después de Pokémon Go” sobre las tecnologías nuevas versus las relaciones reales que se manifiestan en la vida, quisimos ahondar en su investigación y sus inspiraciones.

 

 

 

 ¿Cuál es tu área de trabajo?

 Yo estoy trabajando en este momento con arte digital, vengo de la arquitectura y la fotografía, de alguna forma estas dos áreas me han llevado a explorar el tema del territorio en nuevas tecnologías.

¿Qué nos puedes contar sobre tus proyectos?

 En el último año he estado trabajando con aplicaciones móviles y cómo se relacionan en el territorio, hice una pieza sobre Tinder que tenía que ver con la información que generamos a través de nuestras aplicaciones móviles y cómo eso podría poner en riesgo nuestra integridad física, porque otras personas pueden utilizarlo para investigar sobre nosotros y recaudar información.

¿Cómo llegaste a esta área donde Artes Visuales se vinculan con las tecnologías?

 A través de la arquitectura. El interés inicial era explorar la forma de generar un plano urbano o hacer intervenciones, utilizando información generada por usuarios en internet. Luego eso llevó a cómo generar espacio público, utilizando esta misma información y visualizar estos contenidos, generados continuamente por los usuarios en el espacio público. Buscar una manera de fiscalizar lo que no podemos percibir de otra forma, porque está oculto.

¿De qué forma se relaciona con Antofagasta esta nueva intervención?

 Para Antofagasta lo que me interesaba explorar era la relación entre la App Grindr, que concreta citas de hombres, y cómo eso se relaciona con el territorio. Cómo se encontraba el espacio íntimo con el espacio geográfico. Para ello lo que hice fue visitar distintos puntos de la ciudad, abriendo esta aplicación y explorando la comunidad que estaba activa en ese momento en la aplicación, a partir eso generando una suerte de cartografía de esos lugares basados en la información virtual. Para SACO lo que se hizo fue visualizar una comunidad invisibilizada, utilizando nuevas tecnologías y relacionándolas con el territorio.

 

 

¿Cómo crees que las audiencias viven la experiencia a través del montaje?

 La obra está compuesta en dos formatos: uno físico y uno digital, que se visita a través de un código QR, el que te direcciona a una página web. Creo que es importante que la gente visite la parte virtual, ya que puedes ver la base de datos que se generó con cada una de las lonas que están expuestas en el muelle. Resulta relevante que la gente comprenda como se distribuye esa comunidad en cada sitio explorado y cómo se construyó el gráfico que está en el muelle, dónde cada línea indica un usuario y cada circunferencia una distancia. La intersección de estos dos marca un punto, dónde se encontraba el usuario y es el perímetro de todos los usuarios lo que genera territorio.

¿Qué te llama la atención de la cartografía del mundo gay masculino de Antofagasta?

 Lo que me causó el interés de los perfiles fue que los usuarios de la comunidad están desarrollando otro tipo de interacciones más allá de lo sexual, ofreciendo servicios como taxi, arriendo o limpieza, clase de cosas que indican que estas personas se están relacionando a otro nivel, el que va más allá de un intercambio físico, sexual o un interés de una amistad, significa que la comunidad está mucho más integrada.

Una de las cosas que me llamó la atención es que se me acercaron dos obreros a preguntarme de qué se trataba y al explicarles cómo se creó la base de datos, a ellos les llamó la atención, ya que uno de esos trabajadores residía a un lugar que coincidía con la ubicación de un usuario Grindr No podían creer en esas interacciones y en cantidad de usuarios que estaban tan cerca de ellos. Les parecía interesante el hecho de vivir allí diariamente y no poder verlo, porque estas dinámicas están sucediendo en plataforma virtual, de una forma escondida. Este proyecto está buscando visibilizar esas dinámicas urbanas que acontecen constantemente y que no siempre estamos al tanto de poder leer.

¿Qué aspectos pueden surgir al interpretar los gráficos de las rutas gays?

 Espero que eso abra la oportunidad para un dialogo favorable a esa comunidad que está invisibilizada, las personas desconocen lo que sucede. Sería interesante luego que finalice la exposición conversar con las personas sobre cómo lo perciben.

 

 

¿Crees que hay un avance en el tema?

 Yo creo que debemos normalizar, estamos en un momento en el que las personas pueden hablar libremente sobre su sexualidad y esto incluso va más allá del sexo, y tiene que ver con cómo la comunidad va desarrollando relaciones con las tecnologías. Creo que son puntos que se pueden abordar y no necesariamente tienen que derivar en el morbo de ver el detalle de la preferencia sexual porque no es el tema, sino cómo seres se organizan en un territorio.

 

 

¿Ves las tecnologías cómo un cambio positivo en Latinoamérica?

 Siento que las redes sociales están generando una comunidad en distintos lugares para hablar de ciertos problemas y comunicar. Quizás si no la interpretamos o utilizamos, esta información se pierda.

 

Fotos Archivo SACO.